Los 7 retratos de ciudades ucranianas que hay que conocer. Primera parte

31 de julio de 2024
Las ciudades desempeñan un papel clave en la vida política y diversidad cultural de Ucrania. Vamos a echarle un vistazo a cada una de ellas.
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Kyiv

El topónimo de “Rus” describía la región situada en el curso medio del río Dnipró. Se trataba de un estado medieval con la capital en Kyiv que se originó en el siglo IX. Durante el apogeo del estado kyivita (entre el siglo X y la primera mitad del s. XI), el término “Rus” tenía dos significados: político y eclesiástico.

Kyiv, como un importante centro de comercio, concentraba mercancías de origen bizantino y oriental, dando lugar a un espacio comercial común que conectaba Oriente y Occidente (las mercancías procedentes de India y China llegaban a Europa), así como Norte y Sur (Escandinavia y Bizancio).

Estos desarrollos económicos contribuyeron a la difusión de la cultura inmaterial, es decir, la escritura, la biblioteconomía y el derecho consuetudinario.

La religión en la Rus de Kyiv, por ejemplo, se desarrolló frente al catolicismo polaco y experimentó transformaciones teológicas (la literatura polémica) y artísticas (el barroco cosaco) durante la época del Renacimiento y la época del Barroco.

En cambio, como consecuencia del aislamiento cultural de Moscovia y de su limitado contacto con Occidente, la ortodoxia moscovita se volvió mucho más cerrada en sus ideas y estrechamente vinculada al Estado y a sus gobernantes.

El papel político de la Rus de Kyiv se vio acentuado por las conexiones de los príncipes kyivitas con las cortes europeas de los siglos XI y XII.

Los matrimonios entre las dinastías gobernantes europeas y los príncipes de Kyiv se organizaban con fines políticos, como por ejemplo la obtención del apoyo en asuntos diplomáticos y militares.

Al mismo tiempo, en virtud de la ley feudal y como descendientes del Gran Príncipe de Kyiv, todos los príncipes de la Rus de Kyiv tenían los mismos derechos sucesorios.

Este proto-igualitarismo aristocrático fomentaba el concepto de causa común y la responsabilidad política, pero también aumentaba la competencia entre los príncipes, lo que conllevaba la fragmentación.

La importancia histórica de Kyiv consistió en unir a las tribus de los eslavos orientales en lo que el historiador ucraniano Myjáilo Hrushévskyi denominó como “la primera forma del estado ucraniano», así como en marcar el inicio de la formación de los estados para muchos de los pueblos no eslavos (como los vecinos pueblos ugrofineses y los pueblos túrquicos), protegiendo al continente de la destrucción derivada de la invasión mongola en el siglo XIII.

Galitzia

El desarrollo del derecho de Magdeburgo (el sistema de derecho urbano, surgido en el siglo XIII en Alemania y que preveía la liberación de la ciudad del poder administrativo de los señores feudales y el establecimiento del autogobierno de la ciudad con un sistema jurídico propio) en tierras ucranianas comenzó en la ciudad de Lviv, dando lugar a un poderoso centro de comercio.

Fue la cuna del movimiento tserkovne bratstvo (un movimiento cultural y educativo centrado en las iglesias ortodoxas descentralizadas y comunitarias en los s. XVI-XVIII), que allanó el camino para el desarrollo cultural ucraniano.

Lviv ha desempeñado un papel clave en la historia del movimiento nacionalista ucraniano.

A finales del siglo XIX, el centro del movimiento nacional se desplazó de Naddniprianshchyna (la parte histórica y geográfica de Ucrania que originalmente incluía las regiones del centro y norte de Ucrania, y que está conectada geográficamente con la cuenca del Dnipro) a Galitzia (una región histórica del oeste de Ucrania, situada al norte de los montes Cárpatos y delimitada al este por el río Zbruch).

Como consecuencia de la persecución de la lengua y la cultura ucranianas por parte del Imperio ruso, Galitzia (gobernada entonces por un imperio más liberal: el imperio Habsburgo) se convirtió en un centro de la cultura ucraniana.

Galitzia pasó a denominarse como el Piamonte ucraniano (en referencia a la región donde comenzó la liberación y la unificación de Italia).

Después de 1867, algunos pensadores ucranianos huyeron del este de Ucrania a Galitzia por la prohibición de la lengua ucraniana en la escritura de los libros, el uso en la vida cotidiana, los teatros y las iglesias por la Circular de Valuev y, después, por el Ukaz de Ems (el Decreto de Ems).

El Imperio Habsburgo se convirtió en un lugar donde era posible practicar la política ucraniana, mientras que el Imperio ruso era un lugar donde no se podían practicar ni la política, ni, de facto, la cultura ucraniana.

Por poner un ejemplo, a Myjáilo Hrushevskyi, historiador ucraniano que estudió en el Imperio Ruso antes de trasladarse a Galitzia: en Lviv, se le permitió enseñar la historia completa de Ucrania desde la Edad Media.

En las décadas de 1920 y 1930, por segunda vez, Lviv se convirtió en el principal centro de la vida política ucraniana, cuando el sistema totalitario de la Unión Soviética reprimía los sentimientos independentistas de la población.

Al haber caído bajo el dominio bolchevique sólo en 1939 (y, de nuevo, en 1944), Lviv se vio menos afectada por el sistema.

Siguió siendo una de las principales ciudades ucranianas incluso durante las represiones del KGB (un órgano del poder estatal en la URSS que supervisaba a la población y perseguía a los miembros que no encajaban políticamente en el modelo de sociedad). En Lviv, la lucha por la liberación nacional había persistido a pesar de todos los esfuerzos de rusificación.

Por desgracia, la falta del potencial político de Galitzia le impidió liberar y unificar Ucrania.

Con la derrota de la ZUNR (la República Popular de Ucrania Occidental que existió tras la Primera Guerra Mundial durante el colapso del Imperio austrohúngaro) en 1919, y la anexión soviética de Galitzia por parte de Stalin en 1939, se pretendía poner fin a la lucha.

La labor clandestina de los años 40 y 50 se siguió realizando por los disidentes en los años 60 y 70, y Lviv se convirtió en uno de los centros más importantes del movimiento disidente.

A pesar de la propaganda del ateísmo, la prohibida Iglesia greco-católica ucraniana de Galitzia siguió operando en la clandestinidad.

Chernivtsí

Chernivtsí es una ciudad multiétnica entre cuyos residentes hay ucranianos, rumanos, judíos, polacos, armenios, húngaros, eslovacos y alemanes.

En 1774, tras la guerra ruso-turca, la región de Bukovyna (cuya parte del territorio se sitúa en la actual provincia ucraniana de Chernivtsí) pasó a formar parte del Imperio austrohúngaro.

Chernivtsí se convirtió en el puesto remoto más oriental de la cultura germanófona, con una universidad, un teatro y la literatura de habla alemana.

Paul Celan, oriundo de Chernivtsí, se hizo famoso tanto en su ciudad natal, como en las letras alemanas del período de la posguerra.

En 1941, Chernivtsí estaba ocupada por las tropas germano-rumanas, y la familia del poeta se vio obligada a trasladarse al gueto judío.

Del 1942 al 1944, Celan estaba encarcelado en un campo de trabajos forzados rumano, donde trabajaba duramente en la construcción de una autopista. Sus padres murieron en un campo de concentración a finales del 1942.

En su famoso poema “Fuga de la muerte”, Paul Celan hace hincapié en la destrucción de “los propios cadáveres” en los lugares de deportación de los judíos bukovynos: los campos de concentración rumanos del río Dnistér y los “campos de trabajos forzados” alemanes en la otra orilla del río Buh.

Celan describía a Chernivtsí como el lugar más importante en torno al cual giran sus estudios poéticos sobre el topos literario. Por su parte, Rosa Ausländer, que también nació en Chernivtsí, dio testimonio sobre el espíritu de la ciudad en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Su poema “Chernivtsí antes de la Segunda Guerra Mundial”, dice lo siguiente:

“Una ciudad tranquila en las colinas

rodeada de bosques de hayas

Cuatro lenguas

se llevan bien

la paloma en el aire

Qué feliz respiraba

antes de que cayeran las bombas”.

Por último, Olha Kobylianska, que es una de las figuras más destacadas de la literatura feminista ucraniana, también vivió una buena parte de su vida en Chernivtsí. Es una escritora modernista cuya lengua materna era el alemán, pero que eligió el ucraniano como lengua de sus escritos.

Escrito por DARIA SYNHAIEVSKA | Traducido por Viktor Savkiv