La incursión ucraniana en la región rusa de Kursk dejó atónita a la población. El 6 de agosto se supo que Ucrania había iniciado una incursión no confirmada en la región rusa de Kursk. Sin embargo, no fue hasta el 12 de agosto cuando el comandante en jefe del ejército ucraniano, Oleksandr Syskyi, confirmó que la ofensiva era una operación ucraniana.
Según los últimos informes, Ucrania controla 1.263 kilómetros cuadrados y 93 asentamientos de la región.
¿Cuál es el objetivo de estas operaciones? ¿Y en qué estrategia y táctica se basa esta operación? UkraineWorld entrevistó a Mykhailo Samus, experto militar y director de New Geopolitics Research Network, para saber más.
La operación ucraniana en la región de Kursk es una operación asimétrica no convencional destinada a provocar el caos administrativo en el Kremlin, lo que se traducirá en inestabilidad.
El mando ruso se pregunta ahora dónde tendrá lugar el próximo asalto ucraniano o cuáles serán las acciones posteriores: la operación de Kursk podría no ser la única ofensiva ucraniana.
Desde octubre del año pasado, Rusia lleva a cabo operaciones ofensivas en la región de Donbás. En este contexto, muchos expertos creen que Ucrania debería evitar las acciones ofensivas en 2024 y centrarse en el cambio de la defensa estratégica.
Sin embargo, los partidarios de una hipótesis diferente sostienen que Ucrania tiene que lanzar operaciones asimétricas no convencionales en 2024 para situarse en una posición más fuerte en 2025, que puede representar el año más crucial en la guerra ruso-ucraniana.
Esto se debe no sólo a las próximas elecciones en Estados Unidos, sino también a la disminución de los recursos rusos, algo que Rusia tiene muy presente. Por eso Ucrania debe entrar en 2025 con la iniciativa estratégica. Y la operación de Kursk encaja en este concepto mayor.
El mando y la cúpula político-militar rusos parecen haber decidido continuar la ofensiva en Donbás, mientras intentan neutralizar la amenaza en la región de Kursk con unidades mínimas. Esta es, hablando con franqueza, la peor jugada posible para Rusia.
Al profundizar en Donbás, a los rusos les resultará extremadamente difícil retirar las reservas en caso necesario y detener el avance de las tropas ucranianas con fuerzas mínimas, cuando Ucrania ataque en múltiples direcciones.
Las tropas ucranianas siguen formando posiciones defensivas ventajosas en la región de Kursk, gracias en parte a estas tácticas rusas. Esto está creando las condiciones necesarias para afianzarse en este territorio y utilizarlo a varios niveles.
Estratégicamente, este territorio permitirá a Ucrania tomar la iniciativa y operar en condiciones más favorables,
incluso en cualquier negociación futura, ya sea con el nuevo presidente de Estados Unidos, con el primer ministro de la India, Modi, con su visita planeada a Kyiv, o en hipotéticas conversaciones indirectas con Rusia.
Se trata de un movimiento verdaderamente estratégico que permitirá a Ucrania negociar una posición de mayor fuerza que si sólo se hubiera centrado en una postura defensiva.
A nivel operativo, se trata de una operación diseñada para obligar a los rusos a reposicionar sus reservas y maniobrar de forma diferente a como lo harían si sólo estuvieran involucrados en operaciones ofensivas en lugar de defensivas.
Actualmente, están intentando mover mínimamente sus reservas, pero a medida que avance la operación ucraniana, se verán obligados a retirar las fuerzas de otras direcciones, especialmente del sur de Ucrania. Y las Fuerzas Armadas Ucranianas pueden aprovechar esto para realizar otras maniobras.
A nivel táctico, el ejército ucraniano sigue consolidando su presencia en la región de Kursk aprovechando los características geográficas del terreno. Los ríos Seym, Psel y Sudzha, en particular, sirven de base para las actuales maniobras ucranianas, permitiendo acumular fuerzas en este territorio.
En la actualidad, Rusia se engaña a sí misma, afirmando que no ha ocurrido nada tan terrible. Intentan dar la impresión de que las operaciones ucranianas son temerarias y temporales y que Ucrania se verá obligada a retirarse de los territorios en poder ruso porque es incapaz de sostener los avances.
Sin embargo, ésta es una forma incorrecta de pensar. Mientras tanto, Ucrania puede seguir adelante con sus planes. En términos de territorios, la profundidad y la amplitud del avance no son los objetivos principales de estas operaciones.
Su objetivo es completar las tareas específicas de estas operaciones,
que no se están revelando. A juzgar por la forma en que las tropas ucranianas están utilizando los ríos mencionados, está claro que pretenden establecer firmemente su presencia.
Las características geográficas del terreno se están utilizando para aumentar la seguridad de los flancos frente a posibles ataques rusos. En este tipo de operaciones, los flancos son fundamentales.
En las operaciones ofensivas, los flancos deben estar protegidos por las mismas tropas que avanzan. Sin embargo, al apoyarse en accidentes geográficos como los ríos, las fuerzas ucranianas pueden dedicar menos recursos para asegurar sus flancos.
Si las tácticas de Rusia no cambian, Ucrania podría lanzar operaciones para establecer un corredor sanitario en las regiones de Bryansk y Belgorod.
Así, cortando la logística y las comunicaciones rusas en la región de Belgorod, por ejemplo, ayudaría a reducir la amenaza de que Járkiv sea el objeto de constantes bombardeos y posibles ataques directos.
Es decir, si Rusia sigue avanzando en la región de Donetsk, mientras finge que no ocurre nada grave en su territorio, sería lógico que Ucrania ampliara la zona de control todo lo posible para asegurar los territorios ucranianos.