Poesía nacida en las trincheras: la historia del escritor y militar ucraniano Artur Dron

14 de abril de 2025
Conversación sobre un nuevo lenguaje poético, las relaciones durante la guerra y la adaptación entre el mundo militar y el civil.
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Artur "Davyd" Dron es periodista, escritor, poeta y militar ucraniano.

Artur se alistó voluntariamente en las Fuerzas Armadas de Ucrania al comienzo de la invasión a gran escala. Primero llevó a cabo misiones de combate en el sector de Járkiv antes de que su brigada fuera redesplegada al frente de Zaporiyia.

El 31 de octubre, cerca de Levadne, sufrió una grave herida de metralla. Según Artur, lo más grave fue las heridas que sufrió en la mano: fractura ósea y el desgarro de un nervio. Actualmente está en rehabilitación. Ya se ha sometido a una operación de trasplante de nervio, y el siguiente paso es recuperar la movilidad y la sensibilidad de los dedos.

Éramos cinco, pasando de una posición a otra. Al principio pensamos que era un dron, pero lo más probable es que fuera una mina antipersona rusa. Detonó y oímos la explosión. Ninguno de nosotros salió ileso. Dos de mis compañeros murieron y tres de nosotros, incluido yo, resultamos heridos.

SOBRE UN NUEVO LENGUAJE POÉTICO Y EL LIBRO "NOSOTROS ESTÁBAMOS AQUÍ"

Con el comienzo de la guerra a gran escala, muchos poetas ucranianos tuvieron que encontrar un nuevo lenguaje para escribir. El trauma de los nuevos acontecimientos no podía captarse con palabras antiguas.

Siempre había comprendido que la poesía es un género en el que cada palabra tiene un peso inmenso, quizá el mayor de todos los géneros, dada su brevedad. Pero con la guerra, me di cuenta de que el peso y el valor de las palabras no habían hecho más que aumentar.

Había un dicho: «La palabra de un poeta tiene peso». Tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, esa frase adquiere un significado diferente. Ahora, pronuncias palabras que podrían ser las últimas. Ya no se trata solo de brevedad y concisión: se trata de que no sabes lo que pasará mañana o incluso después de terminar un poema.

Creo que abordar cada texto pensando que solo te quedan unas pocas palabras, y luego, tal vez, nada, da a este nuevo lenguaje su mayor fuerza.

Ahora, la poesía no debe centrarse en los acontecimientos, sino en el ser humano dentro de esos acontecimientos, en cómo la gente vive y muere en ellos. Cuando se trabaja con temas tan difíciles, es crucial evitar limitarse a enumerar tragedias o describir el sufrimiento porque sí. Eso siempre parece artificial, un intento de cautivar al lector a través del dolor. Es difícil de explicar, pero siempre se siente.

Para mí, describir el dolor nunca debería de ser el objetivo. El objetivo debe ser esbozar la luz, algo que contraste con los horrores de la guerra, que inevitablemente estarán presentes en el poema.

El poemario de Artur "Nosotros estábamos aquí" se publicó en 2023. Los poemas fueron escritos en el frente, pero no tratan sobre la guerra. Tratan de personas que aman más de lo que temen. La editorial Jantar también publicó una traducción al inglés del libro.

Foto tomada de la página de Instagram de Artur

Uno de los poemas se llama "Iván". Cuenta la historia de un hombre de un pueblo que luchó en la Operación Antiterrorista (ATO) y más tarde fue movilizado de nuevo durante la invasión a gran escala. Cuando aún servía en la retaguardia, una vez le pregunté por su sueño. Resultó que nadie se lo había preguntado nunca.

Había vivido toda su vida en un pueblo, trabajado como guardia de seguridad en un supermercado, cuidado de su madre, se había divorciado y bebía de vez en cuando... y solo durante la guerra le preguntaron por fin por su sueño. ¿Su respuesta? Una bicicleta.

Al principio me pareció un poco extraño: ¿cómo podía un hombre de cuarenta años soñar con una bicicleta? Pero lo describió con muchísimo detalle. Quería que tuviera una cesta para poder ir a comprar.

Le prometí a Iván que le compraría esa bicicleta después de la guerra. Desafortunadamente, Ivan murió en diciembre de 2022. Los rusos se llevaron su vida, junto con su sueño... y nuestros sueños que estaban relacionados con él, y todo lo que se podían llevar, excepto su recuerdo... el recuerdo de su sinceridad infantil... y lo que podemos hacer con este recuerdo: escribir un poema, o contarle a alguien esta historia.

Ivan también soñaba con que nosotros, sus hermanos de armas, visitáramos su pueblo natal. Lo visitamos, pero en el cementerio.

Cuando hablamos del ejército ucraniano, a los extranjeros a veces les cuesta entender que no se trata de soldados de carrera con años de entrenamiento. Son personas que, hace apenas dos semanas, eran civiles que trabajaban en empleos ordinarios, leían sobre la guerra en las noticias, hasta que se vieron obligados a tomar las armas.

Creo que la literatura puede ser una herramienta para contar historias como estas, para que los lectores puedan identificarse con la gente que hay detrás de ellas. Como Iván, un hombre con sueños.

No estoy seguro de poder definir claramente mi propio sueño ahora mismo. Quizá sea tener una familia, estabilidad, una vida sin riesgos constantes, más tiempo con los seres queridos, paz, comodidad. Pero desde que empezó la guerra, la mayoría de los ucranianos comparten un sueño común: el fin de los combates, la victoria y una paz justa.

Recientemente, Artur ha terminado de trabajar en su primera colección de prosa corta. Espera que se publique a principios de verano.

SOBRE SU RELACIÓN DURANTE LA GUERRA

Hace unos dos meses, Artur se comprometió. Mientras realizaba misiones de combate en el frente, su prometida le esperaba en casa, en Lviv.

Llamar a esto simplemente «relación a distancia» sería reduccionista. El factor clave no es la distancia, sino la presencia constante del peligro. En cierto modo, estar en la retaguardia y preocuparse por un ser querido puede ser incluso más duro que estar en la zona de combate. La vida en el frente tiene sus ritmos: hay momentos intensos en el campo de batalla, pero también días de relativo descanso lejos del fuego directo. La experiencia de un soldado se divide en diferentes fases, pero para los que esperan en casa, es solo un largo e ininterrumpido tramo de miedo.

Para mi madre y mi prometida, mi estancia en la guerra se siente como un peligro continuo. Las llamadas telefónicas y los mensajes ayudan, pero en el momento en que la llamada termina, la preocupación comienza de nuevo. Una vez estuve 15 días sin contactar con mi familia. Sinceramente, creo que ese tipo de ansiedad constante por un ser querido me resultaría incluso más difícil de soportar que el propio servicio militar.

SOBRE LA VUELTA A LA VIDA CIVIL

Como muchos militares ucranianos que regresan temporal o permanentemente a la vida civil, Artur se enfrenta a una serie de retos relacionados con la adaptación a la nueva realidad.

Después de mi lesión, me diagnosticaron trastorno de adaptación. Mis problemas psicológicos se deben ahora a la dificultad de la transición entre dos mundos diferentes. Terapia, antidepresivos, sedantes, somníferos... Mis compañeros de armas, que ya llevan unos ocho meses en la vida civil, siguen sin poder dormir. Y la falta de sueño solo empeora la ansiedad y la inestabilidad emocional. Me he dado cuenta de que estos síntomas alcanzan su punto álgido cuando estoy de baja, en la relativa calma de una ciudad de retaguardia. Sin embargo, en comparación con meses anteriores, ahora tomo muchos menos medicamentos.

Artur cree que las cosas sencillas pueden ayudar en estas situaciones: estar en contacto con los seres queridos y los compañeros, rezar para los que son creyentes, leer, dormir bien, aprender algo nuevo que nos devuelva la sensación de «normalidad anterior a la guerra» y, lo más importante, realizar un trabajo significativo.

Donar, ser voluntario, cualquier cosa que te haga sentir que estás desempeñando un papel valioso en esta guerra.


Este artículo se ha elaborado en colaboración con el Instituto Ucraniano, la principal institución cultural y de diplomacia pública de Ucrania, y la ONG Cultural Diplomacy Foundation.


Nika Krychovska | Traducido por Sasha Frolova
Periodista en UkraineWorld | Redactora en UkraineWorld Español